Vas tranquilamente deambulando por la estación de norte tras una buena noche de jarama en la que una muy buena amiga casi pilla un pedo etílico.
Te acercas a comprar el billete cuando de repente un gitano todo sinceridad se te acerca y te suelta "Mira, que soy gitano dame 4 euros.
Y a mi como contestación me sale "Pues te voy a dar un euro o no me quedará para volver a casa". Éste aceptó y tuvo la amabilidad de sacar el billete de la máquina.
Hay algo mejor que levantarse tempranito en vacaciones para acompañar a mami de compras y que un hombre entradito en años te suelte "Perdone señora, ¿me deja pasar?". Que no soy ni veinteañera todavía! Asco de cincuentones dioctríacos. Me ha deprimido por completo y fastidiado mi día.